miércoles, 29 de enero de 2014

La máscara

Alguna vez fuimos pura transparencia. Pura expresión sin máscaras. Sin muros.
Un día comenzamos a bosquejar esa coraza. A proyectarnos desde afuera. Comenzamos el vano ejercicio de jugar a ser otro.
Luego las máscaras fueron cambiando. Y nos extraviamos detrás de ellas.
Necesitábamos por fin ser alguien. Pero desconocíamos el costo de tamaña aventura.
Disfraces de adultos que alguna vez elegimos inadvertidamente. Disfraces que fueron talismanes y refugios. Disfraces que fueron murallas y cárceles.
Cuando se acerque el momento definitivo ya no sabremos qué quedó de nosotros más allá de las formidables y evanescentes imágenes. Fantasmas en que nos fuimos perdiendo para siempre.

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